San Valentín: el amor vende

Nos guste o no, el amor vende y mucho. En el día de San Valentín conocido también como día de los enamorados, cobra vida una tradición que se remonta desde la época de nuestras ancestros, y de los ancestros de ellos.

¿Os habéis preguntado alguna vez a qué se debe tanto despliegue de amor y amistad? (sí algunos por algún motivo también lo llaman «el día del amor y de la amistad«) ¿Qué es lo que nos impulsa a consumir para cada 14 de febrero ir en busca de corazoncitos, bombones, perfumes, osos amorosos, y regalos de lo más variopintos?

Marketing en San Valentín

El marketing del amor: el día de San Valentín

A estas alturas somos conscientes de que parte de nuestros procesos de compra están condicionados por estímulos externos que a veces no somos ni conscientes de estar percibiendo. El día de los enamorados es un claro ejemplo de marketing del amor que nace en la época del Imperio Romano. Sí, muchos estaréis pensando, ¿marketing desde entonces? Os contaremos una leyenda que marca este día en el calendario de la tradición.

Allá por el año 270 dc vivía en Roma un religioso cristiano llamado Valentín que casaba clandestinamente a jóvenes enamorados. En aquella época estaban en guerra y el gobernante  Claudio II pensaba que los hombres solteros sin compromisos familiares eran más aptos como soldados en caso de tener que ir al frente. Valentín acabó siendo encarcelado y condenado a muerte. Sin embargo, antes de ser decapitado conoció a Julia, la hija ciega del carcelero. Según cuenta la leyenda Julia recuperó la vista y se convirtió al cristianismo creyendo que era una obra divina. Finalmente, a las puertas de la muerte momentos antes de la decapitación, el condenado hizo llegar una carta a su amada Julia en la que firmaba «de tu Valentín».

Con esta breve historia se inicia una tradición de consumo donde los estrategas de marketing afinan sus lanzas para acertar directamente en el corazón. Una vez más la segmentación es la clave para el negocio, ya que los comportamientos de consumo varían en función de las características socio demográficas. Por ello, una vez más insistimos en lo importante que es medir con la analítica Web.

La información es poder, y cuando se tiene una fecha señalada como es el 14 de febrero en la que el consumo está prácticamente asegurado, es muy interesante conocer datos sobre el comportamiento de compra ya que el día de San Valentín se caracteriza porque es…

1- El día de las floristerías. Las diferencias de hábitos de consumo entre hombres y mujeres muestran que ellas se decantan por las tarjetas mientras que los hombres recurren a las flores como principal producto consumido.

2- El día del chocolate. En la cultura europea quizá se tienda a pensar que el chocolate es un regalo típico hacia las mujeres, sin embargo en la costumbre japonesa se dispara el consumo de este dulce presente para ser los hombres los que lo reciben de sus parejas.

3- El día del amor… con protección. El toque de picardía nos lo cuenta la marca Durex desvelando que el día de San Valentín sus ventas crecen un 25% de media.

4- El día de acoger a uno más. La compra de mascotas es un regalo que está cobrando bastante protagonismo durante los últimos años.

5- El día de vivir una experiencia. En esta fecha crece la cantidad de reservas en hoteles, restaurantes, spa y se cubren los cupos de planes románticos para disfrutar en pareja.

6- Los de siempre. La ropa y accesorios, perfumes y lociones, juegos y películas y cosmética siguen siendo opciones muy recurridas para los que no quieren  quedarse con las manos vacías.

7- Los odiados. Como cada vez que recibimos un regalo, hay una lista negra con productos que no se desea recibir este día: ¿Regalarías un cepillo de dientes? pues en la lista de los descartados también entra el menaje del hogar, ropa de cama, etc.

8- La compra online. Por supuesto Internet cada vez compra más protagonismo como canal estrella para consultar o adquirir ese regalo especial (o por cumplir) y tenerlo en el momento oportuno.

Y llegados a este punto nos preguntamos, ¿eres de los que creen que el día de San Valentín es un día especial?, ¿o eres de los que ven el 14 de febrero como cualquier otro día? Ante esta disyuntiva, vamos a proponer dos finales alternativos y así puedes elegir el que prefieras.

OPCIÓN 1:

Desde hace décadas venimos oyendo que convivimos en una sociedad de consumo, donde cada vez gira más rápido la ruleta de la oferta y demanda. Nos hemos acostumbrado a que los medios, los escaparates y todo lo que nos rodea nos recuerde que ha llegado la hora de los regalos condicionados (de dar sí, pero porque esperamos recibir). Nos preguntamos ¿qué es el día de los enamorados, es un día especial para demostrar amor? ¿en qué parte del envoltorio han quedado aquellas palabras de una persona enamorada? Se dice que el amor es incondicional y que no se puede comprar, entonces ¿nos tienen que recordar que es el día de tener un detalle con nuestras personas queridas?

OPCIÓN 2:

Ya conocéis como nació el día de San Valentín, un enamorado a las puertas de la muerte que con unas simples letras quiso alcanzar un corazón. Años después, cuando aquel gesto es casi un recuerdo olvidado, se transmite que no hay que esperar a que sea demasiado tarde para demostrar amor. Y para que no nos perdamos en el ritmo frenético de nuestra vorágine diaria, decidimos parar el calendario, hacer una muesca cada 14 de febrero y recordar que es un día que no podemos dejar pasar como otro más, es un día en el que sin excusa hay que demostrar.

¿Con cuál de las dos visiones te quedas? de una forma o de otra queda claro que el amor vende, pero y tú, ¿qué piensas del día de San Valentín?

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